A mediados del mes que viene dará comienzo en Córdoba la campaña de recolección del ajo. Con un mercado vacío, las perspectivas para la campaña en la provincia se presentan "interesantes", según ha explicado a Diario Córdoba Miguel del Pino, presidente de la sectorial nacional del ajo y de la sectorial de Asaja Córdoba.
Del Pino indica que al ser el ajo de Córdoba el primero que entra en el mercado, se espera que se podrá vender a buen precio; siempre que la climatología no lo impida como ocurrió el año pasado, puntualiza, cuando las lluvias estropearon parte de la cosecha. No obstante, eso, unido al desabastecimiento de ajo chino por la pandemia, hizo que la demanda del mercado creciera bastante y ha favorecido que se haya llegado a este inicio de campaña sin excedente de producción.
"Siempre existe el miedo de que llueva cuando llegue la hora de la recogida y, como el ajo tiene que estar varios días a la intemperie para que se seque, que se estropee parte de la producción, porque al oscurecerse las capas exteriores aunque el producto esté bien por dentro ya no es atractivo para el mercado. Sobre todo porque el 90% de la producción cordobesa tiene como destino la exportación", indicó Del Pino.
En la provincia hay sembradas unas 2.000 hectáreas de ajos, superficie similar a la de años precedentes, de las que se obtendrán, si todo sigue bien, entre 30 y 40 millones de kilos. El ajo Spring blanco representa el 80% de la producción cordobesa, mientras que el ajo rojo solo supone el 20%.
El ajo mueve cada año en Córdoba unos 50 millones de euros, según Del Pino. La industria genera unos 400.000 o 500.000 jornales en la provincia, entre la recolección, la transformación en las naves o el transporte, incluyendo empleos directos e indirectos, estando ubicado el epicentro de la actividad ajera de Córdoba en Montalbán y su comarca (Santaella, Aguilar y Puente Genil).
Fuente: diariocordoba.com