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Los huertos a bajo precio y las subvenciones impulsan la inversión en nuevos cultivos en Castellón

A pesar de que la Comunidad Valenciana lidera el abandono de tierras de cultivo en España, durante el último año se ha observado una tendencia positiva en la provincia de Castellón, donde los huertos a bajo precio –los viejos o abandonados a 2.000 euros y en producción a entre 3.000 y 3.500 euros, casi la mitad de los 6.000 euros por los que se vendían hace unos años–, junto con las subvenciones puestas en marcha, han impulsado las inversiones en terrenos agrícolas. Y esta tendencia continúa en este ejercicio.

Estos campos se adquieren ahora, principalmente, para plantar nuevas variedades de cítricos con árboles jóvenes, más productivos; o bien otros cultivos con expectativas de ser más rentables. De hecho, durante el 2020, según el informe provisional del Ministerio de Agricultura, los campos dedicados a frutales no cítricos (4.142 hectáreas) crecieron en 216 hectáreas, 5 veces más que las 45 hectáreas que perdieron los cítricos (34.125 en total). No obstante, Castellón ha perdido 10.000 hectáreas de cítricos en 20 años.

El director de la cooperativa Sant Josep de Burriana, Juanvi Moros, corroboró que se está plantando desde aguacate, a granado o naranja nueva. "Se compran plantones para reconversión o ajustar las variedades que más se defienden en el mercado", indicó, poniendo como ejemplos los injertos con Lanelate o los cítricos con royalties.

Renovarse o morir
Por su parte, para el secretario general de la Unió de Llauradors, Carles Peris, la citricultura en la provincia está en una fase de "renovar o morir". Explicó que, en general, "sí se ha detectado que se arrancan fincas con naranjos de 25 y 30 años y se sustituyen por plantones más jóvenes, que darán una mejor producción y fruta de más calidad y más uniforme, que es lo que quiere el mercado; o bien por otras variedades". Como indicó, en naranja se está plantando Navel tardía, que está funcionando bien, como Chislett, Powell o algún tipo de Valencia que no son nuevas pero ocupan un hueco de mercado que va bien. En clementinas, se está optando más por la Sando, la Murina o la Oronul.

Como cultivos más alternativos, añadió Peris, "en la zona de regadío, en la Plana Baixa, se está consolidando el aguacate, de granados hubo mucho boom pero va algo a menos y el caqui está en regresión". Y "aunque atípico, está siendo muy positivo que se recuperen tierras para plantar algarrobos en el Maestrat y en faldas de montañas de la Plana Baixa, por su cotización razonable".

 

Fuente: elperiodicomediterraneo.com

Fecha de publicación: