Las persistentes lluvias de las últimas semanas han dado al traste con las expectativas del sector cerecero en Alicante, que hace apenas un mes esperaba poder llegar con adelanto a los mercados y beneficiarse de unas mejores cotizaciones tras el adelanto de la floración, que había sido considerada óptima.
Las condiciones adversas de temperaturas y humedad han propiciado que se registren daños por agrietamiento en unos 100.000 kilos de fruta, y que, al final, la campaña se vaya a iniciar con dos semanas de retraso, ha explicado el presidente de la Denominación de Origen (DO) Cerezas Montaña de Alicante, Hilario Calabuig. Las consecuencias de todo ello se cifran en más de 3 millones de euros de pérdidas, con la incertidumbre añadida de lo que pueda pasar en las próximas semanas.
"El problema es que las cerezas que ya estaban para recolectar han quedado inservibles, y ahora nos toca esperar a que empiecen a madurar las que no están dañadas. Si la lluvia nos da un respiro, confiamos en que podamos empezar a recolectar a finales de esta semana o principios de la próxima", indica.
Las zonas que se han visto más afectadas por las precipitaciones son las más adelantadas, concretamente el área de la Vall de Gallinera y también el entorno de Planes y Almudaina.
Una cosecha un 200% superior a la del año pasado
Con todo, y confiando en que las condiciones meteorológicas tiendan a mejorar, la cosecha en la provincia podría superar los 5 millones de kilos, según explica el secretario general de La Unió, Carles Peris.
Sería un 200% más que el año pasado, cuando la producción se situó bajo mínimos sobre todo en la zona de la montaña debido a problemas de cuajado. Hay que resaltar que Alicante concentra el 83% de la producción de cerezas en la Comunidad Valenciana, con una superficie de 2.678 hectáreas dedicadas a este cultivo. El 28% en El Comtat, el 18% en el Vinalopó y el 16% en la Marina Alta.
Fuente: informacion.es