Muchos son los factores que hacen albergar buenas expectativas ante esta campaña de melón y sandía de Almería, que ya ha arrancado; no solo el consumo de ambas frutas ha sido impulsado por la pandemia, sino que se espera menos oferta de fruta de hueso y la reactivación de las ventas en el sector horeca.
Los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, confirman el aumento del consumo de sandía y melón en los hogares en 2020, que se elevó un 9% y un 16%, respectivamente, respecto a la media de los últimos cinco años, mientras que la exportación repuntó un 8,5% y un 14,3% de media en ambos casos.
El responsable nacional de frutas y hortalizas de COAG, Andrés Góngora, por su parte, ha señalado que “hay mucha concienciación de comer fruta, y la sandía y el melón se pueden convertir ya esta primavera en una alternativa a la de hueso, de la que este año se prevé una bajada de producción”. De hecho, Europech ya ha avanzado que se espera una caída del 20% en la producción de albaricoque para esta campaña respecto a la de 2020 y de un 40% respecto a la media del periodo 2015/19.
Por el contrario, el gerente de la Asociación de Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas de Almería (Coexphal), Luis Miguel Fernández, durante la presentación de “Sandi, la primera sandía europea”, explicaba que la producción de esta fruta este año aumentará un 3%, con una tendencia clara hacia la negra sin pepitas, frente a la blanca.
“Los calibres mini muestran aumentos relevantes –en torno al 7%– y la producción ecológica tiene una tendencia al alza, por encima de la convencional, con un crecimiento del 6%”, añadía.
La firma almeriense La Unión también confía en incrementar el volumen comercializado de su sandía Crimson con respecto a 2020, ya que sus previsiones pasan por superar los 60 millones de kilos. Asimismo, fuentes de esta compañía, con sede en El Ejido, han comentado que perciben una “mayor demanda de productos de valor añadido y una tendencia hacia marcas dentro de la categoría”.
Para el melón, según las previsiones de los socios de Coexphal, se prevé una caída de la producción del 3%, con descensos de superficie en las variedades Galia y amarillo –las que cuentan con más extensión– y subidas en los melones Cantaloup y Piel de Sapo.
Góngora ha considerado clave también el comportamiento del turismo y la actividad hotelera en los próximos meses, ya que el volumen de compras de este canal en las costas “es muy alto”; la meteorología en Europa también condicionará las ventas, ya que el consumo de sandía y melón está muy asociado al calor.
Fuente: efeagro.com