¡Suscríbase a nuestra newsletter y manténgase al día con las últimas noticias!

Suscribirse Ya soy suscriptor

Está usted usando un software que bloquea nuestros anuncios.

Ya que publicamos noticias gratuitamente, dependemos de los ingresos de nuestros banners. Por favor, le rogamos que desactive su bloqueador de anuncios y recargue la página para poder seguir visitando esta web.
¡Gracias!

Haga clic aquí para leer la guía de cómo desactivar su bloqueador de anuncios.

Sign up for our daily Newsletter and stay up to date with all the latest news!

Suscripción I am already a subscriber
Conclusiones del informe "Directo a tus hormonas. Guía de alimentos disruptores" de Ecologistas en Acción

El 44% de las frutas y verduras tiene residuos de plaguicidas

El 33,7% de los alimentos españoles analizados en 2019 tenían residuos de plaguicidas; un porcentaje que aumenta hasta el 44,4% en los vegetales y las frutas. En algunos casos, como en las fresas, se han detectado hasta 37 plaguicidas diferentes, 25 de los cuales pueden afectar al sistema hormonal.

De hecho, la fresa encabeza la lista de los alimentos que registraron una mayor presencia de estas sustancias en conjunto en el año 2019, seguidas de las manzanas, las lechugas, los tomates y los melocotones, de acuerdo con el informe Directo a tus hormonas. Guía de alimentos disruptores, elaborado por Ecologistas en Acción y presentado este martes, en el que la ONG ha analizado los últimos datos oficiales disponibles sobre la presencia de plaguicidas en alimentos aportados por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).

Con él, la ONG ha querido visibilizar la contaminación de los alimentos que están a la venta en España y alertar de sus efectos sobre la salud.

Entre los datos que revela el informe, destaca el hecho de que el 31% de los pesticidas detectados son sustancias no autorizadas en Europa por su toxicidad. Además, señala que parte de los plaguicidas empleados quedan en los alimentos como residuos invisibles y llegan a las bocas de los consumidores.

Respecto a los análisis que realiza AESAN para garantizar que estos residuos no superan los límites máximos de seguridad, la ONG aclara que el 98,3% de las muestras cumplían la normativa en 2019 porque, aunque tienen restos de plaguicidas, estos residuos estaban por debajo del límite establecido.

No obstante, alerta de que el porcentaje real podría ser mayor porque AESAN deja fuera del análisis a los plaguicidas más utilizados en el campo. Un ejemplo es el del 1,3-dicloropropeno, que no se analiza en las muestras a pesar de ser el tercer plaguicida más utilizado en 2019 y de haber sido investigado por su potencial cancerígeno por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC).

Disruptores endocrinos
La ONG subraya los plaguicidas que afectan al sistema hormonal, a consecuencia de los conocidos como disruptores endocrinos, porque cualquier cantidad de estas sustancias pueden desencadenar daños en la salud, de manera equiparable a las sustancias cancerígenas.

La ONG denuncia que "los límites máximos de residuos empleados por AESAN no protegen frente a estos plaguicidas para los que la única protección es prohibir su uso". Asimismo, alerta de que el efecto combinado del cóctel de diferentes sustancias pone a la población ante un peligro desconocido e imposible a evaluar, según la comunidad científica.

Ecologistas en Acción recuerda que la normativa europea como la Estrategia "De la granja a la mesa" y la Directiva de uso sostenible de plaguicidas obliga a reducir en un 50% el uso de plaguicidas químicos en 2030.

Fuente: europapress.es

Fecha de publicación: