¡Suscríbase a nuestra newsletter y manténgase al día con las últimas noticias!

Suscribirse Ya soy suscriptor

Está usted usando un software que bloquea nuestros anuncios.

Ya que publicamos noticias gratuitamente, dependemos de los ingresos de nuestros banners. Por favor, le rogamos que desactive su bloqueador de anuncios y recargue la página para poder seguir visitando esta web.
¡Gracias!

Haga clic aquí para leer la guía de cómo desactivar su bloqueador de anuncios.

Sign up for our daily Newsletter and stay up to date with all the latest news!

Suscripción I am already a subscriber
Rob Cullum, de Pacific Produce (Reino Unido):

"Esta ha sido la época más difícil para la lima en mucho tiempo"

Brasil es el principal proveedor de lima de Europa, con un 80-90% del mercado. El resto procede de Perú, Vietnam y, esporádicamente, de Centroamérica y Colombia.

"Brasil es un país muy grande y las limas se cultivan en muchas regiones, por lo que las condiciones climáticas pueden variar mucho de una plantación a otra", explica Rob Cullum, de Pacific Produce, que ha asistido a la reciente Fruit Attraction de São Paulo.

"Esta ha sido la época más difícil para la lima en mucho tiempo. Es un sector muy volátil por naturaleza, pero los altibajos se pueden sobrellevar porque, cuando se presentan problemas en una región, se puede recurrir a otras. Lo que hemos visto en los últimos cuatro o cinco meses es un doble problema de baja calidad media combinada con un servicio muy deficiente por parte de las navieras y los puertos", continúa.

"Los problemas de calidad se deben sobre todo a la falta de color, que parece haber sido causada por las sequías del año pasado, y después de las sequías algunas zonas han tenido exceso de lluvia, por lo que ahora nos enfrentamos a una mayor incidencia de defectos progresivos a la llegada. Es un problema para todos los productores, pero empezamos a ver mejoras a medida que entren en juego nuevas cosechas. El mayor problema para todos en Europa es que esta suele ser la época fuerte de Brasil", cuenta Cullum.

"Sin embargo, no cabe duda de que el gran inconveniente ha sido el transporte marítimo; la culpa se reparte entre los puertos de salida y llegada y las propias compañías navieras", añade.

Para los productores y los importadores, las pérdidas han sido escandalosas. "Hemos empezado a trabajar contando con que cada barco se retrasará una semana como norma y a esperar que no se retrasen más. Hay contenedores que tardan dos meses y muchos que se retrasan dos semanas, lo que repercute enormemente en la calidad, sobre todo cuando no estamos en un año de abundancia de cosecha. En London Gateway tienen tanto a lo que acudir que es un puerto que se salta constantemente, lo que nos perjudica en el Reino Unido, pero también Róterdam está teniendo grandes problemas de suministro. Son los mismos buques los que se saltan los puertos constantemente", destaca Cullum.

"En teoría, todavía estamos en la temporada alta, pero sigue habiendo una 'guerra' fitosanitaria que nos complica la vida. Tanto el cancro de los cítricos como el Elsinoe son objeto de constantes cuestionamientos en la UE, y los protocolos establecidos en Brasil son estrictos, lo que puede afectar al suministro de forma repentina. Para el Reino Unido, esto crea una dimensión adicional, ya que los contenedores que corren el riesgo de ser rechazados por la KCB se desvían hacia nosotros, lo que añade otro factor a la volatilidad", apunta.

Aranceles de EE. UU.
"Todo el mundo tiene que planificar como si nada fuera a cambiar entre México y Estados Unidos. Yo ya he perdido el hilo de dónde estamos con qué países y qué mercancías y en qué fecha comenzarán o se cancelarán los aranceles", asegura Rob Cullum.

"Si México aplica unos aranceles elevados que incluyan a los productos agrícolas, creo que podría crearse un entorno inflacionista rápido para el consumidor estadounidense. Las limas tienen un coste relativamente bajo, por lo que un 25% podría traducirse en un encarecimiento del 5% en las tiendas, lo que, probablemente, no supondría una gran diferencia en el consumo, pero igual para mercancías de mayor valor como las uvas, la historia sería distinta. Sin embargo, lo que sí que hará es favorecer la llegada de más fruta colombiana a ese mercado y, seguramente, dejar de lado a Europa. Si después Colombia se convierte en objetivo, lo va a tener difícil. Al final, tendremos que ir reaccionando hasta que se asiente la situación arancelaria, si es que lo hace".

Demanda en la UE/Reino Unido
Enero y febrero son los meses de menor consumo; en marzo, a veces, la demanda empieza a aumentar. El tiempo es clave para que repunte el consumo de lima, que normalmente se produce en algún momento de abril, pero a veces puede tardar más.

"Diría que las últimas semanas han sido duras en toda Europa porque el retraso de la fruta y el bajo color medio han deprimido el mercado. La semana pasada las cosas han cambiado porque (de nuevo) un gran barco se ha retrasado tanto en el Reino Unido como en Róterdam, lo que ha permitido liquidar las existencias y, de repente, los precios de la fruta fresca han subido, pero se trata de una situación pasajera, porque esta semana llegarán todos los barcos. Todavía hay un volumen de fruta mayor de lo normal, así que no estoy seguro de que el mercado vaya a cambiar demasiado, pero la calidad será la clave. Crucemos los dedos para que haga sol y mejore el color de la fruta", concluye Cullum.

Para más información:
Robert Cullum
Pacific Produce
Tel.: +44 (0) 1865877801
rob@pacificproduce.co.uk
www.pacificproduce.co.uk